Migrar de alojamiento es una de esas tareas que salen bien el 90 % de las veces y, cuando salen mal, tumban la web y el correo a la vez. Lo segundo es lo que la gente olvida: el correo se rompe más veces que la web, porque nadie se acuerda de que cuelga del mismo dominio.
Esta es la lista que seguimos, pensada para que puedas supervisar a quien la ejecute aunque no seas técnico.
Antes de tocar nada
- Inventario del dominio. Exporta o captura todos los registros DNS actuales: web, correo, verificaciones de servicios, subdominios. Es la referencia contra la que compararás después.
- Quién controla el dominio. Confirma que tienes acceso al registrador y que el dominio está a tu nombre, no al de la agencia. Si no es así, arréglalo antes de migrar: cómo se ordena esto.
- Copia completa y probada de ficheros y base de datos. No la copia del proveedor: una tuya, descargada: qué debe incluir.
- Baja el TTL de los registros DNS a 300 segundos 24-48 horas antes. Es el truco que hace que el cambio se propague en minutos en vez de en un día.
- Fotografía del estado actual: versión de PHP, extensiones, versión de la base de datos, tamaño de los ficheros y tiempos de carga. Si algo cambia después, sabrás qué.
Comprueba antes si la web está limpia. Migrar una web comprometida es mudar el problema a una casa nueva, y encima estrenas el servidor con una puerta trasera dentro. Una comprobación externa rápida está en herramientas para saber si tu web está hackeada.
La migración
- Monta la web en el destino sin cambiar el DNS todavía. Casi todos los proveedores permiten previsualizar con un dominio temporal o editando el fichero
hostsde tu equipo. - Revisa la web completa en el destino: portada, páginas internas, formularios, buscador, área de clientes y proceso de compra si vendes.
- Certificado antes del cambio. Emítelo en el nuevo servidor para que HTTPS funcione desde el primer segundo; si algo falla, tienes el diagnóstico en errores de certificado SSL.
- Correo: decide qué haces con él. O se migran los buzones al nuevo proveedor (copiando el contenido antes), o se deja donde está y no se tocan los registros de correo. Elegir a medias es lo que provoca los días sin correo.
- Cambia los registros DNS uno a uno, empezando por la web. Mantén todo lo demás igual salvo que lo hayas migrado a conciencia.
- Periodo de convivencia: deja el alojamiento antiguo activo al menos una semana. Es barato y te salva si aparece algo.
Después: las comprobaciones que casi nadie hace
| Comprobación | Cómo |
|---|---|
| Correo entrante y saliente | Envía y recibe desde una dirección externa, en los dos sentidos |
| SPF, DKIM y DMARC | Si cambió el servidor de salida, hay que actualizar SPF o los correos irán a spam: cómo funciona |
| Formularios de la web | Envía uno y comprueba que llega; el correo saliente del servidor nuevo suele estar sin configurar |
| Redirecciones y enlaces permanentes | Prueba tres URLs internas antiguas: deben seguir funcionando |
| Tareas programadas | Copias, sincronizaciones y avisos no viajan solos en la migración |
| Rendimiento | Compara con los tiempos que apuntaste antes |
| Certificado y redirección a HTTPS | Que no queden páginas servidas sin cifrar |
| Permisos de ficheros | Al copiar se desajustan a menudo: los números correctos |
Aprovecha la mudanza para limpiar
Es el mejor momento del año para hacer lo que nunca se hace:
- No copies lo que no uses. Plugins y temas inactivos se quedan en el servidor viejo: criterio de poda.
- Salta a una versión de PHP con soporte, probando antes en el destino.
- Revisa usuarios y roles antes de dar por buena la web nueva: roles y permisos.
- Regenera las claves de seguridad del
wp-config.php: invalida sesiones antiguas y no cuesta nada. - Configura las copias en el destino el mismo día. Es lo que más se pospone y lo que más falta hace.
Cuándo NO migrar
- El día antes de una campaña, un evento o el cierre del mes.
- Con un incidente abierto sin resolver.
- Si no tienes acceso al registrador del dominio.
- Si nadie va a estar disponible las 24 horas siguientes para atender lo que salga.
Y si migras precisamente porque el proveedor actual te ha dado problemas de seguridad, revisa antes qué estás comprando: la diferencia real entre planes está en hosting compartido, VPS o gestionado, y el precio razonable, en cuánto cuesta un hosting seguro.
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